Un parque compacto y variado, famoso por sus leones que trepan a los árboles.
Todo el año; la vegetación es más verde de noviembre a mayo.
Bosques de acacias, un lago alcalino lleno de flamencos y la posibilidad, poco común, de ver leones descansando sobre las ramas.
Lodges en el escarpe del valle del Rift, con vistas al lago.
Su tamaño compacto lo hace perfecto para una o dos noches al inicio de la ruta, antes de adentraros en Serengeti o Ngorongoro.
Muy cerca de Tarangire y del cráter de Ngorongoro.
Planifica tu viajeLake Manyara es un parque pequeño y muy variado para su tamaño: bosque de acacias, escarpe del valle del Rift y un lago alcalino que ocupa buena parte de su superficie. Al ser tan compacto, se recorre en una sola jornada, lo que lo convierte en un destino fácil de encajar dentro de una ruta más larga sin restarle tiempo a Serengeti o Ngorongoro.
Es célebre por sus leones que descansan subidos a las ramas de las acacias, un comportamiento poco habitual en el resto de Tanzania. Como con cualquier fauna salvaje, verlos no está garantizado — depende de dónde se encuentre la manada ese día — pero Manyara sigue siendo de los pocos lugares del país donde existe esa posibilidad real.
Por su tamaño y ubicación — muy cerca de Tarangire y de la entrada al cráter de Ngorongoro — Manyara funciona sobre todo como primera o última parada de una ruta más larga, no como destino único. Nuestra Grand Safari (6 días) es la que lo incluye, combinado con Tarangire, Serengeti, Ngorongoro y Mto wa Mbu.
Ver precio de la ruta que incluye Manyara →Al recorrerse en una jornada, encaja bien en itinerarios ajustados sin sacrificar variedad de paisaje.
El lago alcalino atrae a grandes colonias de flamencos y otras aves acuáticas todo el año.
Su cercanía al cráter lo hace una parada natural de camino, sin desvíos añadidos a la ruta.